Ejercicios para la optimización de la fase de desaceleración


En la desaceleración se incorpora la acción de frenado, esta debe ejecutarse de forma equilibrada y armónica para así evitar cargas por ruptura del “follow throw”, que en síntesis es la continuidad y correcto uso del brazo en relación al resto del cuerpo. La característica de esta fase es la excentricidad, en donde el músculo se contrae a la vez que alarga sus fibras.

  1. Suspensión: actualmente el entrenamiento en suspensión ha tomado auge, esta estrategia permite que mediante el uso controlado del propio peso del ejecutante se lleven a cabo fortalecimiento específicos; esto sin dejar de generar interacción entre hombros, tronco y miembros inferiores, en este caso mantener el ritmo escápulo-humeral de forma resistida interviene de forma positiva no solo en esta fase del lanzamiento sino en todas las anteriores. Condición solicitada: equilibrio estático, dinámico,  diadocosinesia, resistencia anaeróbica, equilibrio lumbopélvico y ritmo escápulo-humeral.
  1. Integración pliométrica / auxotónica: las contracciones súbitas son beneficiosas, no sólo en ganancia de fuerza explosiva como en otras fases, en ésta permite que la musculatura aumente la capacidad de respuesta para contener la fuerza que se ha desarrollado durante la ejecución del acto de lanzar. Condición solicitada: equilibrio estático, dinámico,  diadocosinesia, resistencia anaeróbica, potencia, háptica, equilibrio lumbopélvico y ritmo escápulo-humeral.
  1. Interacción piernas y hombros: nunca debemos descartar la importancia del tren inferior y todo lo que este puede ser capaz de irradiar. Agregando movimientos que combinen contracciones se garantiza la fuerza y el control gestual. Condición solicitada: equilibrio estático, dinámico,  diadocosinesia, resistencia anaeróbica, equilibrio lumbopélvico, ritmo escápulo-humeral, control motor.
  1. Disociación y superficie inestable: ambas herramientas garantizan que el cuerpo integre funciones básicas y otras más complejas en pro de mantener patrones funcionales en esta fase,  fuerza explosiva, diadocosinesia y equilibrio dinámico hacen que el reclutamiento de fibras sea ideal. Condición solicitada: equilibrio estático, dinámico,  diadocosinesia, resistencia anaeróbica, equilibrio lumbopélvico, ritmo escápulo-humeral, control motor.
  1. Pliometría y estabilización escápulo-humeral: mantener el ritmo escápulo-humeral siempre será un objetivo ineludible; recordando que no solo el hombro es de importancia para el lanzador. Estos cambios de ángulo sin duda permiten que codo,  antebrazo y músculos de la mano se unan a la acción y capacitación; pueden combinarse con algunas herramientas que tengas a tu alcance, te damos algunas opciones. Condición solicitada: equilibrio estático, dinámico,  diadocosinesia, resistencia anaeróbica, equilibrio lumbopélvico, ritmo escápulo-humeral, control motor, háptica.

Por: Antonio Balleste

Comentarios

comentarios